sábado, 7 de marzo de 2015

CICLO B - 3ª CUARESMA NIÑOS 08 marzo 2015



Ciclo B – 3º Dgo de Cuaresma . Niños 08.03,2015
Lecturas: Ex 20, 1,17 Salmo 18 Jn 2, 13 – 25
Éxodo: Yo el Señor te saqué de la esclavitud. Y les da los 10 mandamientos.

Salmo: Tú tienes palabras de vida eterna.

Juan: Jesús se encuentra el templo lleno de negocio, se enfada y echa a todos, porque el celo de su casa lo devora, el ansia de perfección. ¿Qué signos haces para obrar así? ¿Eres coherente? … destruir el templo y lo levantaré en tres días….el templo del cuerpo.
 Signos que vamos a utilizar: una escoba, jabón, gafas negras y algodón.

HOMILÍA



1)       estamos en el tercer domingos de cuaresma y decimos que la cuaresma es un tiempo de oración, de mirar los errores que cometemos en nuestra vida diaria y de pedir perdón a Dios y a los demás, por eso es el tiempo adecuado para el sacramento de la reconciliación. Para limpiarnos por dentro

2)      Enseñamos una pastilla de jabón y una escoba. ¿alguien sabe para que se utiliza esto ? ¿alguno de vosotros ha utilizado esto alguna vez ? ¿por qué y para que ?

a)      La limpieza es algo normal en la vida cotidiana. Las amas de casa tienen que limpiar habitualmente el hogar porque se ensucia, nosotros limpiamos habitualmente en nuestro cuerpo porque se ensucia, limpiarnos el coche porque se ensucia. Todo, con el paso del tiempo se va ensuciando y hay que limpiarlo.

b)      Pero para poder limpiar algo lo primero que tenemos que hacer es darnos cuenta de lo sucio que está. Y para eso no podemos tener pues tras unas gafas negras porque no seríamos capaces de ver la suciedad que nos rodea. Para eso, lo mejor es llevar un algodón y pasarlo para poder ver si el algodón se ensucia.

3)      Y esto mismo es lo que en tiempos de Jesús y en nuestros tiempos también pasa con nuestra iglesia. También el templo hay que limpiarlo cuando se ensucia, pero no sólo el edificio que se hace de forma regular, sino también la mentalidad de todas las personas que formamos la iglesia. Porque la iglesia somos sobre todo las personas, el templo es el lugar donde nos reunimos.

4)      Porque nos puede pasar igual que a los ultra del fútbol. Lo mismo que en un estadio de fútbol cuyos espectadores van a ver el espectáculo deportivo y sin embargo algunas veces se dedican a la violencia y al enfrentamiento, perdiendo de vista el auténtico sentido del partido de fútbol.

a)      Lo mismo que les puede pasar a esos niños que van al cole a divertirse y que no estudian. Y en la escuela nos podemos divertir pero a lo que vamos es a estudiar.

b)       nosotros en la iglesia también podemos ensuciar el sentido  que Jesús vino a enseñarnos y dedicar nuestros esfuerzos a cosas que no son las que Dios quiere.

5)      Eso pasó en tiempos de Jesús, cuando las oraciones a Dios tenían que ir acompañadas de ofrendas de animales que sólo se podían adquirir en el templo, por lo que se había convertido el templo de Dios en una zona comercial. Cuando Jesús ve eso se enfada y echa a los comerciantes del templo porque habían convertido un lugar de oración y de amor en un negocio.

6)      La Iglesia es el conjunto de todos los que creemos en Cristo y nuestra función fundamental es la de seguir construyendo el proyecto de  Dios que consiste en amar a Dios y a los demás. Por eso lo  más importante de todo es el amor y esto no lo podemos perder jamás de vista, porque si no nos damos cuenta de esto podemos ensuciar esta Iglesia dedicándonos a otras cosas que no son las importantes.

7)      Por eso me gustaría que tuviéramos las cosas claras, para ello os voy a hacer varias preguntas:

a)      A la escuela a que vamos ¿a estudiar o a tirarle papelitos al compañero?... a estudiar.

b)      Al fútbol a qué vamos ¿a ver los goles o a pelearnos con los aficionados del otro equipo?.. a ver fútbol.

c)      ¿qué es lo principal en la Iglesia?.. el amor

d)     ¿tu padre que preferiría que le compraras a él un anillo o que ayudaras o que le dieras de comer a tu hermano que está parado? ..... pues esas son las preferencias de Dios, no lo olvidemos nunca y no ensuciaremos la Iglesia que Dios quiere que seamos.